El proyecto CuidArte, impulsado por Alicia Costa y apoyado por el programa Impulsa Cultura de la Fundación Salom Sabar en su edición de 2025, ha acercado la terapia psicocreativa a espacios de atención sociosanitaria de la Marina Alta. A través del arte, se han abierto espacios de bienestar, expresión y encuentro donde, más allá del cuidado, también hay lugar para compartir, crear y reconocerse.
El programa se desarrolló en la residencia geriátrica Borja y en el Centro Ferris de daño cerebral, ambos gestionados por la Fundación Fontilles. En estos contextos, marcados por situaciones de vulnerabilidad, la propuesta apostó por incorporar la creatividad como una herramienta cotidiana, accesible y significativa.
Una intervención desde la experiencia y la expresión
CuidArte se articula en torno a la terapia psicocreativa, un enfoque que combina disciplinas como la musicoterapia, la arteterapia, el psicodrama, la danza movimiento terapia o el pensamiento creativo. Más allá de las técnicas, el proyecto ha trabajado desde una mirada transversal, poniendo el foco en la estimulación emocional y cognitiva.
Las sesiones han integrado distintos lenguajes —dibujo, sonido, música, expresión corporal, escritura o relajación consciente— con el objetivo de activar capacidades que, en muchos casos, permanecen latentes o necesitan un acompañamiento específico para emerger.
Lo que sucede cuando se abre un espacio
Los resultados no se miden solo en términos funcionales, sino también en lo que ocurre en lo cotidiano: en los pequeños gestos, en las relaciones que se generan y en los cambios que se perciben. Entre los efectos observados destacan:
- La creación de espacios de convivencia, calma y disfrute compartido
- El refuerzo de la autoestima y de actitudes más positivas
- La estimulación de la psicomotricidad fina y de funciones neurocognitivas
- La activación de la memoria y los recuerdos
- Una mayor atención y participación
- La posibilidad de dar forma y visibilizar la experiencia de la enfermedad a través de procesos creativos
En este sentido, CuidArte no ha funcionado únicamente como una intervención terapéutica, sino también como un espacio de reconocimiento, donde cada persona ha podido expresarse desde su propia experiencia.
Una práctica arraigada en el territorio
El proyecto ha sido desarrollado por Alicia Costa, terapeuta especializada en terapias expresivas con una trayectoria consolidada en el ámbito sanitario y social. Su trabajo abarca contextos diversos —como Alzheimer, salud mental, ictus o pediatría—, así como intervenciones en situaciones de emergencia y proyectos de innovación sociocultural.
Esa combinación de experiencia clínica, sensibilidad artística y conocimiento del territorio se refleja en CuidArte, que se sitúa en un punto de encuentro entre cultura, salud y comunidad.
La cultura como forma de cuidado
CuidArte pone de relieve algo que a menudo pasa desapercibido: el potencial de las prácticas artísticas en contextos sociosanitarios no como complemento, sino como parte central del cuidado.
Desde esta perspectiva, la cultura se entiende como un recurso activo, capaz de generar bienestar, activar procesos personales y contribuir a una visión más amplia e integrada de lo que significa cuidar y cuidarse.
Desde la Fundación Salom Sabar, queremos agradecer a Alicia su sensibilidad y el compromiso con el que ha desarrollado su propuesta. Ha sido un placer contar con este proyecto dentro de Impulsa Cultura y poder acompañarlo en su recorrido, contribuyendo a que propuestas como esta sigan generando espacios de cuidado, creación y encuentro en la Marina Alta.
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